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Fotografiando la Luna

La Luna es uno de los astros que más cerca tenemos y por lo tanto el más fotografiado.

Cuando hacemos este tipo de fotografía tenemos que tener en cuenta algunos consideraciones.

  1. Usar siempre un trípode, según la fase de la Luna vamos a tener diferentes velocidades de obturación, pero es aconsejable ante trepidaciones siempre montar la cámara en un trípode.
  2. Utilizar el zoom al máximo y si dispones de una cámara réflex siempre el teleobjetivo más grande. El zoom digital de las c.amaras pocket conviene no utilizarlo y luego realizar el recorte de la mísma con algún programa tipo photoshop.
  3. Fotómetro: si tu cámara dispone de la posibilidad de poder cambiar el tipo de fotometría siempre utilicen la Puntual, esto nos asegurará que la exposición será la correcta.
  4. Utilicen aberturas grandes, eso garantiza nitidez.
  5. Si tu cámara tiene la posibilidad de tomar en formato RAW, no lo dudes, te va a dar mayor manejo de la toma al momento de la edición.
  6. Yo acostumbro a subexponer 1 punto la toma eso me da la posibilidad de obtener mayor contraste.

La foto inferior fue tomada con una Canon EOS 40D con un tele 70-200 IS L con estabilizador de imágen y un multiplicador 1.4X, lo que me da un zoom total de 450 mm, teniendo en cuenta el factor de multiplicación de mi cámara.

Luna en cuarto creciente

La fotografía Infrarroja

Para realizar este tipo de fotografía sólo necesitamos una cámara, un trípode y un filtro infrarrojo del tipo Hoya-R72. El precio varía bastante según el diámetro y se puede encontrar desde u$s19 para una rosca de 52 mm. La función de este filtro es bloquear todo el espectro de luz visible y dejar pasar únicamente la luz infrarroja. No confundir con el filtro de corte IR que llevan las réflex digitales, que lo que hace es impedir que la luz infrarroja pase al sensor.

Casi todas las cámaras compactas y bridge nos servirán para realizar esta técnica, ya que no llevan filtro de corte de radiación infrarroja. Para comprobar si nuestra cámara lo tiene o no podemos hacer una prueba muy sencilla, ponemos el mando de la televisión o el dvd apuntando hacia nuestra cámara y pulsamos cualquier botón, si vemos la luz por la pantalla de la cámara o al hacer una foto, es que no lleva filtro de corte y podremos utilizarla sin problemas. Si vamos a emplear una compacta tendremos que construirnos algún adaptador para sujetar el filtro delante del objetivo, no es complicado y se agudiza el ingenio.

Como he dicho antes, las cámaras réflex digitales llevan filtro de corte de radiación infrarroja, por lo que en teoría si le ponemos además un filtro de corte de luz visible, como el R-72, no dejará pasar nada de luz. Digo en teoría porque he comprobado que con la Canon 400D y la 40D sí se pueden hacer este tipo de fotografías, sólo necesitan un poco más de tiempo de exposición, pero se puede. Lo mejor como siempre es probar.

Además de la cámara y el filtro tendremos que contar con un gran aliado, el sol, ya que sino no tendremos suficiente luz para hacer la toma. La fotografía infrarroja varía totalmente la visión normal de casi todas las cosas, pero quedaremos impresionados con lo que nos muestran las imágenes de naturaleza, sobre todo paisajes con mucho verde y cielo, en el que podemos incluir algún elemento arquitectónico.

Ya lo tenemos todo y estamos ante un buen motivo, así que vamos a seguir unos sencillos pasos:

  • Montamos la cámara en el trípode y el disparador. Si no tenemos disparador usaremos el disparo retardado para evitar trepidaciones.
  • Ajustamos la sensibilidad lo más baja posible, ya que el uso del filtro mete mucho ruido en la imagen y nos conviene que quede lo más limpia posible.
  • Pasamos a enfoque manual y encuadramos y enfocamos la imagen, si tiramos con compacta nos ahorraremos este paso.
  • Montamos el filtro sobre el objetivo.
  • Ponemos el modo manual y una abertura media, entre f:4,5 y f:6,3 estará bien.
  • Si podes sacar en formato RAW es el indicado, después te explicaré más adelante porqué.
  • El tiempo de obturación tendremos que sacarlo por el método prueba/error, ya que el fotómetro no es fiable en este caso, podemos empezar probando con 5 segundos y subir o bajar según veamos el resultado, yo me guio por el Histograma en el caso de mi reflex.

Ahora ya tenemos nuestra primera foto infrarroja, que quedará más o menos así:

IR-1 
Ahora viene la parte de postproducción con el Photoshop:

Lo primero es importar la imagen si es en formato RAW y modificamos el balance de blancos tocando con la Herramienta correspondiente sobre alguna parte verde, en este caso los árboles.

Esto hará q el verde sea tomado como base blanca

Abrimos la imagen, y ajustamos los niveles. Normalmente da buen resultado el ajuste automático, pero si queremos podemos hacerlo de forma manual.

Ahora ya tenemos una imagen menos roja, pero vamos a intentar potenciar otros colores y equilibrar más la toma. Para ello vamos a: “Imagen/Ajustes/Mezclador de canales…”

Seleccionamos el Canal de salida rojo y ponemos en canales de origen el rojo al 0% y el azul al 100%, el verde no lo tocamos.

Después seleccionamos el Canal de salida azul y ponemos en canales de origen el rojo al 100% y el azul al 0%, el verde no lo tocamos.

Ya tenemos la imagen totalmente equilibrada, ahora nos quedan los últimos toques al gusto, un poco de saturación selectiva, algo de niveles y quizás una máscara de enfoque.

IR-2

Y este es el resultado final, como ven la imagen ha cambiado totalmente creando una gama de colorido totalmente sorprendente.

10 consejos para fotógrafos digitales

Muchas veces escuchamos los comentarios de las cámaras digitales pockets al querer hacer una foto donde el objeto está en movimiento. O me van a decir que nunca sacaron una foto de este tipo y el sujeto u objeto ya pasó!

Está claro que el problema es el retraso de obturación, el irritante tiempo que tardan la mayoría de las cámaras digitales en enfocar y calcular la exposición una vez pulsado el disparador, pero antes de capturar la imagen.

velocidadPero se preguntaron ¿si tampoco funciona el truco de disparar a medias? Que quiere decir esto?
Generalmente es posible evitar el retraso de obturación pulsando el disparador hasta la mitad de su recorrido antes de que comience la acción. De este modo, la cámara pre-enfoca, pre-calcula y adopta esos valores mientras continuemos pulsando el disparador a medias. Entonces, cuando el niño salta del trampolín, basta con pulsarlo a fondo para captar la imagen. Adiós a los retrasos.

 

 

A continuación les ofrezco 10 trucos que todos deberíamos conocer:

1. Basta de retrasos de obturación. Si su cámara presenta problemas de retraso de obturación, será mejor que pruebe el truco del pre-enfoque. Otra opción: muchas cámaras ofrecen una función de enfoque contínuo, que consume más batería, pero también disminuye el retraso de obturación al ir enfocando constantemente mientras encuadramos (o mientras el sujeto se desplaza).

Las cámaras más nuevas y caras tienden a sufrir menos retraso de obturación, y los modelos réflex digitales (es decir, las cámaras de unos 1.000 € con objetivos intercambiables) no presentan ningún retraso.


2. No te creas el mito de los megapíxels
. Una mayor cantidad de megapíxels no hace que una cámara sea mejor.
Los megapíxels indican el tamaño máximo de cada foto. Por ejemplo, una cámara de cuatro megapíxels captura imágenes compuestas por cuatro millones de puntos diminutos. El problema es que los fabricantes de cámaras presumen de su cantidad de megapíxels como si fueran un indicador de la calidad fotográfica, y hay muchos consumidores que acaban picando.

En realidad, el número de megapíxels es un indicador del tamaño, pero no de la calidad. Hay fotos horribles de siete megapíxels, como también las hay espléndidas de sólo tres megapíxels. La calidad del objetivo y del sensor determinan mucho más los resultados fotográficos; es una lástima que no existan estadísticas fáciles de comparar sobre dichos atributos).

Entretanto, más megapíxels obligan a comprar una tarjeta de memoria más grande y cara para guardarlos. Y también a esperar mucho más: entre foto y foto, durante la transferencia al ordenador, y para abrir y editar las fotos.

Sólo hay dos situaciones  en las que conviene tener en cuenta los megapíxels: cuando se quieren hacer ampliaciones de gran formato (por ejemplo, pósters de 50 x 75 cm) y cuando se desea contar con libertad para recortar gran parte de una foto para conservar el encuadre bueno de verdad, dejando aún los píxels suficientes para imprimir copias de tamaño razonable.

Pero si  no vas a editar sus fotos ni necesita ampliarlas mucho, no se deje llevar por la tendencia hacia los megapíxels. Un buen punto de equilibrio se encuentra en los 4 ó 5 megapíxels.

(Otro truco, éste de regalo: las fotos que se van a mirar en una pantalla, ya sea la web, el correo-e o un pase de diapositivas) no necesitan muchos píxels para nada. Probablemente, con dos megapíxels hay más que de sobra para llenar una pantalla de ordenador sin tener que abrir el zoom. Las grandes cantidades de megapíxels tienen que ver sobre todo con la impresión, que requiere una densidad de puntos mucho mayor).


3. Ignora el zoom digital
. Otro de los argumentos que utilizan los fabricantes de cámaras para llegarnos a la billetera es presumir de dos factores de zoom distintos: el óptico (normalmente, 3 aumentos) y el digital (¡10 aumentos! ¡20 aumentos! ¡30 aumentos!).

El zoom digital no es más que una ampliación de la foto. No le aproxima a la acción ni capta más detalles; de hecho, los valores más elevados pueden llegar a estropear las fotos. Para obtener los mejores resultados, deja desactivado el zoom digital. Lo que importa es el número del zoom óptico, que es el del objetivo que le aproxima al sujeto.


4. Tira la tarjeta incluida
. Por desgracia, es práctica habitual incluir con la cámara una tarjeta de memoria de muy poca capacidad: un cebo con el que podrá usted disparar un par de fotos mientras todavía está bajo el árbol de Navidad, pero que se llena con sólo cuatro o cinco fotos.

Por eso, al elegir cámara, hay que contar con el coste de una tarjeta de memoria de capacidad razonable, pongamos 512 MB.


5. Atención al formato
. Hay una variedad inmensa de tamaños y formas de tarjetas de memoria. Los formatos más económicos son el Compact Flash [3] (grande y robusto; la tarjeta de 1 GB cuesta unos 90 €, pero las hay de hasta 8 GB de capacidad) y el SD [4] (unos 100 € por la tarjeta de 1 GB; el máximo son 2 GB).

La mayoría de las cámaras Olympus y Fuji necesitan tarjetas xD [5] (unos 120 € la tarjeta de 1 GB, la de más capacidad), mientras que la mayoría de los modelos Sony utilizan el Memory Stick [6] Pro (unos 160 € la tarjeta de 1 GB, hasta un máximo de 4 GB) o bien el Memory Stick Duo, de menor tamaño (unos 200 € la de 1 GB; el máximo son 2 GB).

Ten en cuenta que hay ordenadores portátiles, de bolsillo, teléfonos móviles, consolas de videojuegos, impresoras, quioscos de impresión fotográfica y otros equipos provistos de ranuras para tarjetas de memoria. Lo más frecuente es que admitan tarjetas Compact Flash o SD. Las ranuras compatibles con Memory Stick son menos habituales, y las ranuras XD una rareza.


6. Investiga
. Por fortuna para los compradores potenciales de cámaras, la web está repleta de sitios, como Dpreview, que prueban y analizan a fondo todos los modelos que se les ponen a tiro. Consúltalos antes de comprar; si tienes apuro, lee por lo menos la introducción y las conclusiones, y mira las fotografías de muestra.

7. Identifícate. No se te ocurra preguntar “¿Qué cámara digital me compro?” a un columnista de tecnología. Sería lo mismo que preguntar “¿Qué coche debo comprar?” o “¿Con quién tengo que casarme?” No existe una única respuesta correcta.
Ahora existen cámaras de diversas categorías, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Hay cámaras tan pequeñas como una tarjeta de crédito y de sólo dos centímetros de grueso (llamativas y muy cómodas, pero con pocos controles manuales y poca duración de la batería); cámaras que caben en el bolsillo del abrigo (mayores que las anteriores, pero todavía compactas, con tapa de objetivo incorporada, batería de mayor duración y más funciones); modelos semiprofesionales con zoom (ya no caben en el bolsillo, pero llevan objetivos con super-zoom); y modelos réflex (baterías de larga duración, sin retraso de obturación y unas fotos extraordinarias).


8. Apaga el flash
. El flash de una cámara digital típica tiene un alcance de menos de tres metros. En otras palabras, lo único que conseguirás con él en la obra de teatro de fin de curso es distraer a los actores.

9. Enciende el flash. Por otro lado, hay un buen truco para cuando el rostro de alguien queda en penumbra: encender manualmente el flash. El flash forzado o de relleno rescata de las sombras el rostro del sujeto y salva más de un retrato que de otro modo quedaría reducido a silueta. (En la mayoría de las cámaras, el flash se enciende y apaga pulsando el botón con el “rayito”).


10. Apaga el display
. El display es, sin duda, una de las gracias de la fotografía digital, pero también la principal consumidora de la energía de la batería. Si no te molesta sujetar la cámara frente a los ojos y mirar por el visor óptico, apaga la pantalla cuando haga fotos y duplicará la duración de cada recarga de batería, si la cámara tiene ahorro de energía, actívalo!

Éstos son los 10 hábitos del fotógrafo digital eficaz.

Reglas de Composición Fotográfica

Alguna vez te preguntaste ¿Cual es la diferencia entre una buena y una mala fotografía?
Aquí una serie de reglas fundamentales que deberías conocer de base al momento de evaluar una foto.

 

Identifica el centro de interés

centro de interesCada fotografía tiene (o debería tener) un centro de interés. ¿De qué es la foto? ¿Es una fotografía de tu novia? ¿Es una fotografía de las pirámides de Egipto? Debería ser obvio para cualquiera que mire una fotografía saber de qué es la foto. Es lo que se denomina el centro de interés.

Aunque se denomine centro, el centro de interés no tiene que ser necesariamente el objeto que esté en en el centro de la foto ni ser el objeto que ocupa la mayor parte de la imagen.

Es la primera regla de una buena composición, ya que es la más importante. Simplemente decide antes de disparar el motivo sobre el que quieres tomar la fotografía. Todo lo que hay que hacer a partir de ahí es enfocar el elemento sobre el que queremos centrar el interés.

 

Rellena el encuadre (Fill the frame)

Esta regla puede parecer bastante obvia, pero lo cierto es que muchas veces fallamos al aplicarla. Si queremos contar algo en una foto, ocupemos la mayor parte con ese “algo”, asegurándonos que se convierte de este modo en el centro de atención. Además, de este modo eliminamos posibles elementos que resten atención.

Es un fallo demasiado común el querer sacar demasiadas cosas en una única foto. Al final, lo que conseguimos es que no quede demasiado claro qué es lo que queríamos enseñar. Ante la duda de si algo debe salir o no en la foto, quitalo.

 

Apóyate en las líneas

lineasLas líneas son un elemento de importancia vital en las artes visuales. Las líneas nos aportan formas y contornos. Con las líneas dirigimos la mirada del espectador de una parte de la foto a otra.

Cuando vayas avanzando en el mundo de la fotografía podrás comprobar cómo las líneas son uno de los elementos más eficaces a la hora de dirigir la mirada de quien contempla nuestras fotos hacia donde queremos que mire. Las líneas horizontales, verticales y diagonales son elementos compositivos que aportan significado a las imágenes.

Un tipo especial de líneas son las líneas convergentes. Son las líneas paralelas que, por el efecto de la distancia, acaban convergiendo en un mismo punto.

 

Trabaja el flujo

Después de las líneas, podemos tratar el flujo. El flujo es el modo en el que la mirada del espectador se desplaza de una parte de la fotografía a otra. Una manera de definir el flujo de una fotografía es mediante el uso de líneas. Pueden ser horizontales, verticales, diagonales, convergentes o divergentes. A veces el flujo creado por las líneas es nítido y claro, como los laterales de un edificio que convergen hacia el cielo), o pueden ser menos obvias. Sin embargo, la mirada del espectador debería ser capaz de recorrer los elementos de una parte a otra de la imagen.

El flujo crea la ilusión de movimiento (o ausencia de movimiento si se desea). Las líneas diagonales se consideran generalmente más “dinámicas”, mientras que las líneas horizontales y verticales se consideran más “estáticas”. Un equilibrio cuidadoso de elementos estáticos y dinámicos dará un sentido global de movimiento a tus fotografías.

 

Juega con la dirección

direccionLa dirección es similar al flujo. También crea la ilusión de movimiento. Si hay algo en la fotografía que parezca estar en movimiento, tiene una dirección en la que se mueve.

Un ejemplo de esto son las luces de peatones de un semáforo. Cuando está en rojo para los peatones, la figura representa un peatón inmóvil, con las piernas juntas y los brazos bajados. Visualmente, no tiene ninguna apariencia de estar en movimiento. Sin embargo, la figura del peatón en verde que permite cruzar tiene una dirección en la cual se está moviendo. La dirección en fotografía se puede crear de muchas maneras. Una figura a punto de cruzar una calle puede transmitir movimiento aunque la veamos estática y no se muevan sus brazos y sus pies, porque podemos imaginarla un segundo después cruzando la calle. Del mismo modo, un coche que aparece cortado en el lado izquierdo de una fotografía en la que solo se ve su parte delantera, podemos imaginarlo un segundo después al lado derecho de la foto.

 

Los elementos repetidos

elementos repetidosLa repetición de algún elemento (unos globos, unos pájaros), dan un sentido de relación de distintas partes de una imagen.

Por ejemplo, una bandada de pájaros pueden estar moviéndose en grupo por el aire, definiendo formas interesantes en el cielo y añadiendo información sobre la dirección de la fotografía.

En algunas ocasiones puede aportar factores psicológicos, como el sentido de la unión y el compañerismo.

 

 

 

Los colores siempre dicen algo

Existen dos tipos de colores, los cálidos y los fríos.

Los rojos, naranjas y amarillos forman parte de la gama de colores cálidos.

coloresLos azules, verdes y violetas forman parte de la banda de colores fríos.

Existen muchos elementos psicológicos ligados a los colores. Por poner un ejemplo, los azules se consideran colores tranquilos, mientras que lo rojos son más temperamentales. Existe mucha literatura al respecto de la psicología del color, por lo simplemente resumiremos que el color tiene una importancia determinante en la composición.

En materia de colores hay que prestar atención también al contraste. El contraste se define como la diferencia de luminosidad entre las partes más claras y más oscuras de nuestra foto.

 

El interés de los grupos de tres

grupos de tresParece existir una percepción especial de los números impares en fotografía, y en especial de los grupos de tres elementos.

Un único elemento puede transmitir soledad o aislamiento, con dos elementos una foto puede quedar demasiado bien equilibrada y estática, y cuatro elementos pueden resultar demasiados para distribuir.

Por algún motivo que no se explicar, a las personas nos gusta el número 3. En fotografía suele funcionar la agrupación de tres elementos como centro de interés.

 

La regla de los tercios

r7Ya escribimos un artículo que explicaba la regla de los tercios con más detalle. Si nos fijamos en obras de arte en cualquier museo, podremos comprobar que si dividimos un cuadro en cuadrículas de igual tamaño de 3×3, las cuatro intersecciones de las cuadrículas dentro del cuadro marcan los puntos de interés.

Trazando esta cuadrícula imaginaria sobre la mayoría de las obras nos daremos cuenta de que elementos fundamentales del cuadro recaen sobre esas intersecciones: ventanas y puertas, ojos, líneas de horizonte, picos de montañas, … Está comprobado que llevando nuestro punto de interés a uno de esos cuatro puntos conseguimos una imagen mucho más interesante.

En este sentido, reseñar que existen cámaras que permiten visualizar en su LCD una rejilla (grid en inglés) para trabajar con los tercios, por lo que te animo a que revises el manual de vuestra cámara si consideras que os puede ayudar a la hora de mejorar la composición.

 

El espacio negativo

espacio negativoSe considera espacio negativo los grandes espacios vacíos, normalmente en blanco o negro, dentro de una fotografía, normalmente a un lado.

El alejamiento del elemento central de la imagen, rellenando el resto de la foto de un espacio vacío nos permite transmitir una información adicional de soledad, aislamiento o calma a la imagen.

Aunque no es un recurso que vayamos a utilizar habitualmente, no está de más conocerlo. Está enfrentada a la regla de composición consistente en rellenar el encuadre comentada más arriba en este mismo artículo.

 

Trabajando las tres dimensiones: frente y fondo

frente - fondo El contenido del frente y del fondo de una foto es importante. Tanto en el fondo como en el frente tienen aplicación otros elementos compositivos como los colores o las líneas.

Lo importante en el frente y en el fondo es que no haya demasiados detalles que puedan distraer la vista del espectador del centro de interés.

La mejor herramienta con la que contamos para marcar la diferencia entre el frente y el fondo de nuestras fotos es la profundidad de campo. Gracias a la apertura del diafragma que utilicemos a la hora de hacer fotografías, conseguiremos mayor o menor nitidez en el fondo.

 

El enmarcado natural

enmarcadoExisten elementos que pueden ayudar a poner un marco al centro de interés de la foto.

Algunos de estos elementos son muy claros, tapando completamente parte de la foto, como puertas, ventanas o puentes.

Otros actúan de una forma menos clara, simplemente orientando nuestra vista. Es el caso de las señales de tráfico o las ramas de los árboles, …

Cualquier elemento que “encierre” el centro de interés nos permitirá enmarcar la foto, dirigiendo la atención hacia el elemento deseado.

 

Las curvas en S

curvas en SLas curvas en “S” son un elemento muy recurrente en fotografía. Está relacionado con la sensualidad. También transmiten moviento y ayudan a conducir la mirada.

En la vida cotidiana encontramos muchos recursos que nos permiten aplicar curvas en “S” en nuestras fotografías. Una carretera, un camino, el curso de un río, … Son elementos visuales muy potentes que dan interés a la fotografía.

 

 

 

 

 

 

 

 

Resumen

En este artículo hemos querido mencionar algunos de los elementos compositivos fundamentales de la fotografía. Algunos son relativamente fáciles de aplicar, mientras que para otros dependemos de ciertas condiciones del entorno. Lo importante es conocerlos y recordarlos a la hora de hacer fotos, porque con su observación y su recuerdo empezaremos a encontrarlos cada vez con más facilidad en nuestras prácticas de fotografía.

Canon Hybrid IS

Nuevo sistema de estabilización para los próximos objetivos

canong canonhybrid-001_500

 

Estabilización o no en el cuerpo es uno de los dilemas que los compradores de una cámara de fotos tiene siempre en la cabeza. Canon de momento parece que va a seguir apostando por la estabilización en los objetivos y ya tiene desarrollado el siguiente sistema que implentará en algún objetivo antes de que acabe este mismo año 2009.

El nuevo sistema de estabilización de la marca japonesa se llama Canon Hybrid IS y se trata de una solución óptica doble que tiene en cuenta tanto la oscilación de la cámara en el eje vertical como el ángulo de la toma.

La información de esos dos sensores es tratada por un nuevo algoritmo que se encarga de realizar los ajustes necesarios para mejorar la imagen en el caso de que durante el tiempo que haya estado el obturador abierto, se haya producido un movimiento no deseado de la cámara. Canon afirma que el nuevo sistema será eficaz incluso con la fotografía macro.

Retratos: la importancia de los ojos

El nene de Wanda - Alberto Clavería

Un consejo fundamental a la hora de hacer retratos es el de enfocar a los ojos. Un retrato mediocre con los ojos bien enfocados siempre tiene posibilidades, pero un aparente buen retrato con los ojos desenfocados tiene todas las de perder.

 

Cómo miramos las fotos

La manera en la que recorremos con nuestra mirada una foto se rige por una serie de factores que dependen del contenido de cada foto en si. Es un proceso inconsciente que no podemos evitar, ya que nuestro ojo ha sido educado para ello.

Entre otros factores, nuestros ojos se mueven por una foto dirigiéndose a zonas con más luz (más claras) y zonas más enfocadas.

Otros elementos que afectan a la manera de recorrer una fotografía son las líneas, reales o imaginarias, que aparezcan en nuestra foto.

Los retratos y el poder de los ojos

Cuando se trata de retratos en los que salen rostros (si el retrato muestra solamente un detalle de la persona en la que no aparecen los ojos obviamente no tiene sentido esta explicación), nuestra mirada se centra inicialmente en los ojos.

Es un gesto inconsciente, intuitivo, basado probablemente en que las personas nos miramos a los ojos en el primer contacto visual aunque podamos retirar luego la mirada para detenernos en otras partes del cuerpo o desviar completamente la mirada.

Cuando un retrato tiene los ojos bien enfocados, la atracción de los ojos y la atracción de la zona enfocada de la foto generan una sinergia que hace que nos cueste apartar la mirada del retrato.

Si por el contrario, los ojos están desenfocados, inconscientemente buscaremos la zona enfocada de la foto mientras en nuestro cerebro se desencadena una batalla interior que hace que no nos decidamos entre dirigir la mirada a los ojos o a la zona enfocada, generando una sensación de incomodidad al contemplar la foto.

En entradas próximas vamos a ver cómo es factible con Photoshop y el manejo de luces y sombras resaltar las zonas de una foto para dirigir la atención a un punto determinado.

Conclusión:

Por último, salvo que estés haciendo algún tipo de retrato artístico en el que juegues con profundidades de campo mínimas y quieras resaltar alguna otra parte del rostro, recuerda que la regla número uno del retrato es que los ojos estén bien enfocados y tengan luz.

DIY – Snoot para flash

Snoot montado en el flash

Empecemos primero por explicar que es un “snoot”. Hay tomas en las que necesitamos que la luz del flash se concentre en un determinado lugar como si fuera la luz de un spot, para ello necesitamos algún elemento que además de difuminar la luz la concentre.

He aquí la solución. Un práctico “snoot” made in casa, o como dicen en algunos blogs, DIY (Do it yourself).

Así que tijeras en mano, cartón, pegamento y a armar el bricolage!

El tutorial está en ingles, pero es muy fácil de entender porque está el paso a paso en fotos.

Descargar:

Flash invisible – fotos sin reflejos

speedlite

Hacer una foto el en momento exacto es realmente difícil. Pero si a pesar de cazar el momento preciso, no sale bien porque el flash se ha reflejado con algo, puede resultar realmente frustrante. Por eso, desde la Universidad de Nueva York, se ha estado trabajando en un flash invisible que ilumine todo en el momento de la fotografía, pero sin llegar a crear reflejos ni dejarnos viendo destellos durante un rato, cada vez que cerremos los ojos. Y todo ello ha sido posible gracias a Dilip Krishnan y Rob Fergus, los artífices de esta creación.
Parece imposible que una luz no cause reflejo, a menos que sea tan leve que no pueda iluminar. Pero en ese caso, el flash sería inútil. Así que para desarrollarlo, se ha estado trabajando con las frecuencias a las que se emite la luz, y se ha descubierto que, con una que a simple vista parece de tono oscuro, se ilumina igualmente y no refleja apenas luz.

Para lograr este efecto de luz, se ha estado trabajando tanto con rayos infrarrojos como con ultravioletas. Y finalmente, alterando las frecuencias con las que se emiten estos haces, se ha creado lo que se ha denominado como un flash oscuro. Nombre que se ha ganado a pulso, porque al parecer es una luz de un color prácticamente negro, aunque ilumina con tanta intensidad como un flash normal.
Pronto tendremos más detalles sobre cómo funciona, y si se incorporará a algunos de los dispositivos actuales o en próximos lanzamientos, pues aún no se ha desvelado demasiado sobre el tema.  Los creadores de este nuevo tipo de flash, darán una conferencia para explicar su funcionamiento y promocionarlo, así que lo más seguro es que volvamos a saber de ello pronto.

Vía: New Scientis

Apertura – Velocidad – ISO

Con la llegada de la fotografía digital, las películas fotográficas se han sustituido por un sensor. Pero el mecanismo de exposición es exactamente el mismo, y sigue dependiendo de tres factores.

Si tu cámara lo permite y quieres dejar de utilizar algún día el modo de disparo automático, necesitarás entender el concepto de exposición y conocer cuáles son estos factores y para qué sirve cada uno de ellos.

La mejor manera de explicar el concepto de la exposición es con un ejemplo muy práctico.
Imagina que tenemos un vaso. Tu objetivo es llenar de agua ese vaso. Necesitamos dejar el vaso lleno justo hasta el borde. Si pones poca agua, el vaso no saciará tu sed. Si pones demasiada, el agua se saldrá. En fotografía, cuando ponemos poca agua decimos que la foto está subexpuesta (poca luz), y cuando se desborda está sobreexpuesta (demasiada luz). Este es un concepto fundamental para realizar una fotografía con la cantidad de luz correcta.

Los elementos de que disponemos para controlar la exposición en fotografía son:

  • la apertura del diafragma
  • la velocidad de obturación
  • la sensibilidad ISO

La combinación de estos tres factores nos permitirá obtener una exposición correcta, aunque la medida en que apliquemos cada uno de ellos por separado producirá unos resultados u otros.

Entendiendo la Exposición con Ejemplos
Volvamos al vaso. Ya sabemos cual es la cantidad justa de agua que necesitamos. Ahora sólo hay que saber cómo llenarlo.

Podemos conseguir la misma cantidad de agua de dos maneras. La primera es abriendo mucho el grifo durante muy poco tiempo. La segunda es abrir el grifo menos, y dejarlo durante más tiempo abierto.

En fotografía, la apertura del diafragma es el diámetro de la tubería por la que sale el agua y se mide mediante una nomenclatura denominada números f que probablemente hayas visto en tus objetivos.

Cuanto más bajo el número f, mayor apertura de diafragma y más luz entra. Inversamente necesitamos menos tiempo que el diafragma esté abierto para conseguir una misma exposición.

La velocidad de obturación es el tiempo que mantenemos el grifo abierto.

¿Y la sensibilidad ISO?
Ésta es un poco más difícil de explicar con el ejemplo del vaso, pero voy a tratar de utilizar dos ejemplos.

La primera, piensa que tienes dos vasos. Uno con una piedra dentro y otro con una esponja. A la misma cantidad de agua, el vaso de la esponja rebosa antes porque la esponja se expande al contacto con el agua (es más sensible), mientras que la piedra no varía el volumen que ocupa dentro del vaso.

¿No te convence? Entonces piensa simplemente que cuando cambiamos el valor del ISO lo que estamos haciendo es cambiar de vaso. Cuanto más alto el valor ISO, más pequeño el vaso, y menos agua necesita para llenarse.


¿Cómo afecta el uso de cada parámetro?
Como decía, podemos realizar distintas combinaciones de apertura, tiempo (velocidad) y sensibilidad que nos permitan conseguir una correcta exposición en nuestra foto. Pero cada uno de los elementos genera un efecto diferente en nuestra foto que explicaremos en detalle cuando tratemos cada uno de ellos por separado. Para ir introduciendo el tema, te diré que la sensibilidad ISO afecta al ruido que tendrá la foto, la apertura definirá la profundidad de campo de nuestra imagen (las zonas nítidas y borrosas de la foto) y la velocidad recogerá el movimiento de la escena.